sábado, 25 de julio de 2009

El médico de Jackson guardaba un 'alijo' de fármacos en casa del artista

El doctor Conrad Murray, en su consulta


Oculto en un armario. Investigan si empleados de la Oficina Forense han vendido información

Las incógnitas sobre la muerte del 'rey del pop' continúan. Fuentes judiciales han informado al portal TZM que el médico privado de Michael Jackson, Conrad Murray, guardaba oculto un "alijo' de fármacos, entre las que se encontraba propofol, en un armario de la casa del artista.

Según estas mismas fuentes, la primera vez que la policía de Los Ángeles registró la casa de 'Jacko' no consiguió encontrar ningún tipo de medicamento. Sin embargo, en un segundo registro, realizado tras interrogar a Murray, hallaron "diversos fármacos" escondidos en un armario dentro de la habitación donde se alojaba el médico.

Murray aparece en los registros de la investigación de la muerte del cantante como sospechoso de homicidio, según han informado varios medios. La policía ya ha registrado el consultorio y un almacén a su nombre, donde y se incautaron de numerosos documentos, un disco duro de un ordenador, un fichero de direcciones, recetas, facturas y medicamentos.

El doctor fue contratado por Jackson en mayo por 150.000 dólares al mes e iba a acompañarlo en sus conciertos en Londres. Fue el mismo que trató de reanimarlo cuando sufrió un paro cardíaco el pasado 25 de junio poco antes de su muerte. La policía sospecha que la causa de la muerte pudo ser una sobredosis del narcótico Propofol, un medicamento que fue hallado en su casa tras su muerte. En el acta de defunción se señala que la causa de la muerte "aún no está clara".

Por otro lado, las autoridades de Los Ángeles han iniciado una investigación en la Oficina Forense del condado para determinar si algunos empleados han divulgado ilegalmente o vendido información relacionada con la muerte del cantante. "Las autoridades quieren determinar, con seguridad, que no haya ocurrido nada ilegal", dijo el portavoz de la jefatura de Policía, Steve Whitmore.

El principal investigador en la Oficina Forense, Craigh Harvey, ha dicho que algunos empleados que vieron, sin permiso, los documentos relacionados con Jackson, recibieron advertencias tal como lo estipulan las reglas del servicio civil del Condado, y que no eran necesarias más investigaciones.