lunes, 10 de agosto de 2009

El cuento de la Lotería (2007)

En medio del tumulto está él, caminando sonriente. Sin sombrero. La vida le sonríe, le enseña cómo salir adelante. Está yendo a ver a su hijo. Su hijo. Su hijo! No puede creerlo, al fin verá a su hijo. Se cruza con un caballero con sombrero -no le da importancia, y sigue su camino. Vuelve a cruzarlo, y esta vez el hombre lo mira a los ojos, desde donde está parado. El hombre con sombrero sigue su camino, casi escondido.
El sinsombrero sigue su propio camino, y por algún motivo apresura su marcha. Llega, al fin, y soy yo. Me miro en mi hijo, lo abrazo, lo beso. Lo adoro.
En un descuido, mi hijo mete su mano en mi bolsillo derecho, y encuentra un billete de lotería. Yo no compré ese billete. ¿Alguien lo puso en mi bolsillo? ¿quién más sino el hombre del sombrero? Era un billete que se jugaría mañana. Anoto el número del billete y lo guardo en mi billetera.  Qué hermosa semana con mi hijo, Damiancito. Juegamos, reímos, saltamos, reímos más. Inventamos nuevas palabras, y juegos sólo de nosotros dos. El amor tiene cara de niño y ojos de padre mirando a su hijo.
Ya sólo falta un día para que esté despidiéndome de Damian.
20 millones. Euros? Dólares? No sé, no puede ser. Gané 20 millones.
Me compré una granja en Issum, y me quedé a vivir ahí, con mi hijo. Y mi padre se compró miles de hectáreas y las convirtió en estanques. Y exporta tilapias a USA. Y Cris, encontró su lugar y su pasión y su amor. Y David, también.