miércoles, 26 de agosto de 2009

POR QUE LOS HUMANOS PERDIMOS EL PELO?


Uno de los cambios evolutivos más distintivos de los humanos respecto al sus parientes los monos es el de la pérdida del pelo corporal. Pero ¿cuándo y por qué perdimos los humanos el vello? ¿cuándo empezamos a vestirnos con ropajes? Ambas cuestiones están más allá del alcance de la arqueología y la paleontología.

Dos grupos de investigadores independientes que analizan cambios en el ADN, han propuesto soluciones ingeniosas para ambas cuestiones. El resultado, si las dataciones resultan exactas, es algo embarazoso ya que implica que anduvimos desnudos durante más de un millón de años antes de empezaramos a vestirnos.

El doctor Alan R. Rogers, geneticista evolutivo de la Universidad de Utah, ha llegado a figurarse cuando se produjo la pérdida del pelo corporal gracias a un método indirecto que depende del gen que determina el color de la piel. El doctor Mark Stoneking del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck en Leipzig, Alemania, cree haber establecido el momento en que los humanos se vistieron por primera vez. Su método también es indirecto, tiene que ver con el estudio de la evolución del piojo corporal humano, que solo infesta las ropas.

Por otro lado, un tercer grupo de investigadores, recuperando una sugerencia de Darwin, ha aportado una nueva explicación al por qué perdieron los humanos su pelo corporal inicialmente.

Los mamíferos necesitan vello corporal para mantenerse calientes, y lo pierden solo por razones evolutivas especiales. Las ballenas y las morsas perdieron el suyo para mejorar su velocidad en el nuevo medio, el mar. Los elefantes y rinocerontes poseen pieles especialmente gruesas y son demasiado grandes como para perder mucho calor en las noches frías. Pero ¿por qué los humanos, los únicos primates calvos, perdieron su pelaje?

Existe una teoría que sostiene que la línea homínida pasó a través de una fase- semi acuatica o que explicaría por qué tenemos las manos ligeramente palmeadas. Una sugerencia más aceptada sostiene que perder nuestro vello corporal ayudó a nuestros lejanos ancestros a mantenerse frescos la primera vez que se aventuraron fuera da sombra protectora del bosque y cruzaron la tórrida sabana africana. Pero la pérdida del pelo no resulta precisamente una bendición a la hora de regular la temperatura corporal, ya que la piel desnuda absorbe más energía del calor del día y pierde más durante el frescor de la noche.

El doctor Mark Pagel de la Universidad de Reading en Inglaterra, y el doctor Walter Bodmer del Hospital John Radcliffe en Oxford, propusieron una solución diferente al misterio. Su idea, en caso de ser cierta, va más allá explicando actitudes contemporáneas frente al hirsutismo. Los humanos perdieron su pelo corporal, sostienen, para liberarse a si mismos de los parásitos externos que infestaban su pelaje: piojos chupa-sangre, pulgas y garrapatas… y por supuesto las enfermedades que transmitían. Leer articulo completo aqui...

Via maikelnai.es