lunes, 19 de abril de 2010

Autocuración

La salud es un estado natural y espontáneo del cuerpo de todo ser vivo, en realidad, las enfermedades no debiesen de existir porque el cuerpo esta diseñado y tiene la capacidad de autorepararse, autoequilibrarse y autorAutocuración: Estimula tu Habilidad Autocurativagenerarse. El cuerpo tiene una habilidad auto curativa extraordinaria, cada célula está diseñada para estar en perfectas condiciones, y sin embargo ¿por qué nos enfermamos?
La enfermedad no es otra cosa que una obstrucción o bloqueo a esta fuerza vigorosa que conocemos como salud, fuerza o energía. A cada momento del día nosotros hacemos cosas, comemos alimentos y tenemos ciertos hábitos de vida que, ya sea que obstruyan o estimulen este éste talento innato del cuerpo. Cuando nuestros hábitos no son favorables y lo obstruyen, quizá no lo notemos de momento, pero basta que se acumulen ciertas condiciones de vida no óptimas para que tarde o temprano empecemos a ver reflejado en el cuerpo (o en nuestra mente y emociones) todos estos cúmulos de actitudes: entonces empiezan las debilidades, molestias, dolores, achaques, enfermedades, etc. 
La enfermedad sucede cuando el organismo no se peude adaptar o le cuesta reaccionar óptimamente a determinadas condiciones, entocnes se desequilibra y empieza a perder su armonia y vitalidad porque el cuerpo simplemente no tiene los elementos ni recursos necesarios para reaccionar, defenderse y adaptarse a como lo requieren las circunstancias. Caemos enfermos cuando hemos roto el equilibrio entre nuestro cuerpo, mente y espíritu; y si no somos conscientes que la enfermedad se origina desde un nivel interior profundo, debido a la acumulación de descuidos, abusos, pensamientos, etc., por lo general se suele buscar un remedio allá afuera, porque creemos que la enfermedad no es algo que podamos curar por nosotros mismos, que sentir dolor o debilidad no es nuestra responsabilidad. Entonces tomamos jarabes, pastillas y medicamentos que estimulan al cuerpo de forma artificial, provocando reacciones e irritándolo o estimulándolo de forma incluso agresiva. Muchas veces la medicina o el tratamiento artificial “funciona”, pero a la larga, los medicamentos van acostumbrando al cuerpo a reaccionar artificialmente, y por eso requerimos más medicamentos y más fuertes, cada vez se requiere que el cuerpo reaccione y se adapte artificialmente, porque poco a poco ha ido perdiendo su capacidad auto curativa. A la larga, la medicina convencional baja las defensas, debilita el cuerpo y los órganos, y provoca que el cuerpo llegue a una decadencia, deterioro y  vejez más temprana y de menor calidad.
Principios básicos para estimular la fuerza auto curativa del cuerpo
Hay cuatro principios básicos que, si se respetan, el cuerpo simplemente empieza a responder, y dependiendo de las condiciones en el que se encuentre, uno podrá ir notando resultados.
1. Actitud: Uno de los primeros principios es la paciencia y la comprensión de lo que es la enfermedad (como se ha explicado brevemente arriba). Si no comprendemos lo que es la enfermedad, entonces no podemos ayudar al cuerpo a que recupere su equilibrio y armonía interior. Así pues, debemos tener presente que una enfermedad es consecuencia de un desequilibrio interior, y que si en verdad estamos dispuestos a sanar, lo primero que hay que hacer es empezar por enviar mensajes de vida, ánimo y vigor al cuerpo, pues es difícil que sigamos rutinas, dietas, tratamientos y demás con resultados óptimos, si por otro lado nos quejamos y estamso inconformes, decepcionados o insatisfechos con la vida que llevamos. Así pues, habría que empezar por revalorar la vida que llevamos, deshacernos de las cosas que ya no nos nutren el corazón y empezar nuevos proyectos o formas de vida que nos animen y entusiasmen.
2. Respirar adecuadamente: muchas veces se tiene el vicio de respirar de una forma superficial y cortada, no estamos conscientes de la importancia de la respiración, la cual nutre de oxígeno y energía cada célula de nuestro cuerpo. Las técnicas de respiración son muchas, sin embargo, en el nivel general, podemos decir que la respiración debe ser profunda, inhalando lentamente y de forma calmada (sin sentir dolor o estar forzados) y la exhalación debe de hacerse igualmente de forma relajada y lenta. Es necesario, además, salir al campo o a lugares alejados de las grandes ciudades, donde el aire es más fresco y limpio, lo cual no sólo nútrelos pulmones sino es de gran ayuda para el sistema nervioso estar en contacto con la naturaleza y con los paisajes calmados.  
3. Alimentos: la dieta es un punto fundamental para la salud del cuerpo, la cual debe ser de calidad y lo más natural posible. Si uno viese todo lo que ocurre dentro del cuerpo cada vez que uno come, uno se daría cuenta todo el esfuerzo que hace el cuerpo, por ejemplo, para eliminar azúcares refinados, lácteos de origen animal (quesos, leches, etc.) y embutidos o fritos, los cuales muchas veces no se alcanzan a eliminarse del todo porque tenemos el hábito de comer a todas horas, por lo que el cuerpo trabaja sin parar, y además, esta irritado por todos estos “alimentos” que comemos y que no le sirven en lo absoluto para nada sino para gastar energía. Estos “alimentos” no hacen más que obstruir funciones normales del cuerpo, causando mocos en exceso, toxemia, temperaturas elevadas en el interior debido a la putrefacción de los alimentos, todo es, en conclusión, una de las raíces principales de toda afección. Es necesario hacer un esfuerzo y procurar consumir alimentos en su forma cruda o lo menos cocinada posible, evitar endulzar los alimentos con azucares, mermeladas y demás, y evitar los alimentos procesados o adicionados con colorantes, conservadores, hormonas, etc.
4. Descanso apropiado: el descanso profundo y reparador es necesario para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente. Durante el sueño, el cuerpo se repara, reconstruye, regenera y rejuvenece. Si no le damos el suficiente descanso, el primero en afectarse es el sistema nervioso, andaremos iracundos, irritables, desatentos, desanimados, etc. durante el día. Hay que dormir entre 6 a 8 horas al día, y tomar un pequeño receso a medio día de unos 15 minutos, en donde le brindemos al cuerpo un breve pero reparador descanso.
Todo cambio de hábitos requiere mucha paciencia y auto motivación de parte de uno, el cuerpo siempre querrá y pedirá las cosas a las que esta acostumbrado, es en verdad un esfuerzo aplaudible y de gran valentía el de aquel que logra alzar su mente para llevar no sólo su cuerpo, sino su vida hacia una realización más grandiosa y con más calidad en todo sentido.