lunes, 28 de marzo de 2011

AROMATERAPIA CONTRA LA FATIGA


La aromaterapia es una medicina alternativa que utiliza el aroma de los aceites esenciales para tratar enfermedades. Algunos aromas son calmantes y otros estimulantes. De ahí que varias grandes empresas de Tokio hagan circular por su sistema de aire acondicionado aroma de limón, ciprés y menta para mantener alerta a los empleados.

Los aceites esenciales estimulantes han demostrado prevenir la fuerte caída en la atención que por lo general llega después de trabajar durante treinta minutos. Concretamente, los olores especiados de clavo de olor, albahaca, pimienta negra y canela - y en menor grado, pachulí, citronela y salvia – se utilizan en aromaterapia como estimulantes para reducir somnolencia, irritabilidad y dolores de cabeza.
El uso de estimulantes de aromaterapia resulta más saludable que la ingestión de estimulantes como el café, ya que los olores proporcionan energía sin provocar una descarga de adrenalina de las glándulas suprarrenales.
A partir de aceites esenciales energéticos de canela, clavo, ciprés, eucalipto, pino, el jengibre, limón, citronela o romero se puede elaborar una base de masaje estimulante, que también se puede utilizar en el difusor, añadir al popurrí de hojas secas y, si se mezcla con agua, hervir a fuego lento en una olla o colocar en el vaporizador como spray ambientador:
  • 8 gotas de aceite de limón
  • 2 gotas de aceite de eucalipto
  • 2 gotas de aceite de menta
  • 1 gota de aceite de hojas de canela
  • 1 gota de aceite de cardamomo (es caro y opcional)
  • 60 ml de aceite vegetal (si se va a utilizar para masaje)
Ginseng y vitamina C
Como complemento a la aromaterapia, existen otras opciones frente al cansancio. Por ejemplo el ginseng, que es un remedio herbario para la fatiga, el estrés y otras enfermedades. Puede ayudar a que el organismo vuelva a la normalidad.
Por ejemplo, entre sus muchos usos, el ginseng está recomendado para las personas que frecuentemente se sienten cansadas, débiles, estresadas y que sufren repetidamente resfriados y gripe. El ginseng es un adaptógeno, capaz de proteger al organismo de la tensión física y mental, así como ayudar a que las funciones corporales vuelvan a su estado óptimo.
El Panax ginseng asiático se dice que es un tónico yang, recomendado para calentar y estimular a quienes sienten debilidad y frío por agotamiento nervioso. Mientras, al ginseng estadounidense Panax quinquefolius se lo considera un tónico yin que contribuye a la refrigeración de personas acaloradas, con tendencia febril, sobre estimuladas, inquietas y con agotamiento nervioso que también puede producir insomnio. De hecho, el ginseng americano en China se utiliza para combatir la fatiga asociada al calor estival.
Por otro lado, un estudio de 2002 concluía que la vitamina C en dosis altas, a partir  de 2.000 mg diarios, reduce los niveles de estrés y presión arterial, lo que puede contribuir a mejorar la sensación de cansancio. Sin embargo, el uso a largo plazo de grandes cantidades de vitamina C aumenta el riesgo de cálculos renales y puede causar dolores de cabeza y diarrea.
La somnolencia y la apatía pueden ser síntomas de fatiga. Y a su vez, la fatiga puede ser una respuesta normal e importante al esfuerzo físico, estrés emocional, el aburrimiento o la falta de sueño. Sin embargo, también puede ser un signo inespecífico de un trastorno más grave, psicológico o físico. Cuando la fatiga no se alivia con dormir lo suficiente, comer bien o tener un ambiente bajo estrés debe ser evaluada por un médico. Dado que la fatiga es una queja común, a veces una causa potencialmente seria puede pasar por alto.
El patrón de fatiga pueden ayudar al médico a determinar la causa subyacente. Por ejemplo, levantarse descansado por la mañana, pero rápidamente sentirse fatigado con la actividad puede ser síntoma por ejemplo de hipotiroidismo. Por otro lado, si el nivel de energía es bajo desde que nos despertamos y la fatiga dura todo el día, podemos estar ante una señal de depresión. En este caso, el aumento de las horas con el final del invierno puede aliviar los síntomas