viernes, 6 de enero de 2012

Casi-cuento: Pensando en lo que deseo cuando deseo lo que deseo.

Quisiera encontrarme un lámpara como la de Aladino, que al frotarla salga un Genio que te permita pedir todos los deseos que quiera. Sólo que con algunas diferencias. Imagino una lámpara mágica con un genio que da todo lo que uno desea, con una sola condición.
Lo que sea que uno pida, será cumplido por el Genio si y sólo si, lo que se pida se enuncie como una pregunta cuya respuesta, sea cual sea, beneficia a todos los seres vivos.
Me puse a pensar que aprendería mucho sobre las preguntas que fueran rechazadas por el Genio, al no lograr hacerle el bien con mi deseo a todos los seres vivos.
Tal vez, cuando por fin encuentre un pedido que pueda convertir en un deseo a cumplir, ya no necesite la lámpara mágica para desear lo que deseo. Esto de practicar ver las conexiones entre mi propio deseo y hacerle el bien a los demás seres de este mundo, corrige la propia manera de desear.
Preguntarme por cómo mis deseos pueden servir a los demás, lleva a convertir mis deseos personales en una manera clara y franca para conectarme con el mundo.