MANUAL DE VUELO


Una curiosa y humorística relación de normas para un buen vuelo. Una especie de manual para pilotos.

REGLAS DEL AIRE

1. Todo despegue es opcional. Todos los aterrizajes son obligatorios.

2. Volar no es peligroso. Estrellarse sí es peligroso.

3. Siempre es mejor estar aquí abajo y desear estar ahí arriba que estar ahí arriba y desear estar aquí abajo.

4. El ÚNICO momento que tienes demasiado combustible a bordo es cuando el avión está ardiendo.

5. La hélice es simplemente un ventilador enorme en frente del avión que se utiliza para mantener fresco al piloto. Cuando se para, el piloto comienza a sudar.

6. Cuando dudes, mantén la altitud. Nadie ha chocado nunca contra el cielo.

7. Un buen aterrizaje es aquel del que puedes salir andando. Un aterrizaje “perfecto” es cuando el avión puede ser utilizado otra vez.

8. Aprende de los errores de los demás. Nunca vivirás lo suficiente para cometer todos ellos tú mismo.

9. La probabilidad de sobrevivir es inversamente proporcional al ángulo de descenso. A mayor ángulo de descenso, menores probabilidades de supervivencia y viceversa.

10. Nunca dejes que un avión te lleve a un sitio donde tu cerebro no lo haya decidido cinco minutos antes.

11. Mantente fuera de las nubes. Los sabios aseguran que las montañas suelen esconderse detrás de las nubes.

12. Intenta mantener siempre el mismo número de aterrizajes que de despegues.

13. Hay tres simples reglas para conseguir aterrizajes suaves. Desgraciadamente nadie conoce cuáles son.

14. Se empieza a volar con una bolsa llena de suerte y otra vacía de experiencia. El truco consiste en llenar la de experiencia antes de vaciar la bolsa de la suerte.

15. El buen juicio proviene de la experiencia. Desgraciadamente, la experiencia normalmente es resultado de malas decisiones.

16. Es siempre una buena idea mantener el morro del avión apuntando hacia adelante tanto como sea posible.

17. Recuerda, la gravedad no es simplemente una buena idea, es la ley. Y no debe ser rechazada de forma caprichosa.

18. Las tres cosas menos útiles para un piloto son: la altitud por encima, la pista que queda detrás y la décima de segundo antes.


Via 1de3.com



EL ZAPATO PERFECTO DE EINSTEIN

Mayúscula fue la sorpresa de Peter Hulit, un zapatero de Princeton (New Jersey), cuando a finales de 1952 recibió en su tienda de zapatos una llamada telefónica de urgencia...

Helen Dukas, secretaria de Albert Einstein, le pedía que acudiese cuanto antes a casa del gran físico para ayudarle a resolver un problema: le dolían los pies y necesitaba unos zapatos nuevos.

Hulit, buen conocedor de su profesión, debió pensar que resulta muy difícil concentrarse y hacer bien las cosas cuando te duelen los pies... incluso si eres un genio. Así que no lo dudó un instante y, llevando consigo un medidor de pie y unos cuantos pares de zapatos, se presentó en casa de Einstein.

Al entrar en la pequeña casa de dos pisos, Hulit, todavía asombrado, se encontró a Einstein bajando por las escaleras y fumando su pipa. El físico le dio la mano e inmediatamente sacó del bolsillo trasero del pantalón un pedazo de papel doblado.

This is the problem” dijo señalando el trozo de papel.
Se trataba de un rápido esbozo en el que Einstein ilustraba su problema del dolor de pies así como el diseño de un zapato más cómodo: el zapato perfecto.

Einstein había escrito en la parte superior: “representación del peso?

Más abajo había dibujado dos bocetos de su pie derecho, que mostraban el patrón de la presión en el pie.

El boceto que etiquetó como “bad” (malo) mostraba su problema actual: la presión se concentraba en su dedo gordo y en el borde exterior de su pie, causándole dolor.

El etiquetado como “good” (bueno) mostraba la solución de Einstein, lo que para él sería el zapato perfecto: un zapato que permite un amplio espacio alrededor del pie para que la presión pueda ser mejor y uniformemente distribuida.

El bueno de Einstein caminaba casi todos los días cerca de dos kilómetros desde su casa hasta el Isntitute for advanced Study

Como buen investigador científico había tratado de averiguar la causa de su propio dolor de pies, así como encontrar una solución que le aliviase...

... pero a veces no hace falta ser un genio para diagnosticar un problema.

Como el propio Peter Hulit dijo más tarde:
"Einstein tuvo la idea correcta. Sin embargo, lo que realmente ocurría es que Einstein había ganado algo de peso en su avanzada edad, y sus pies cambiaron de talla."
Después de la medición, Hulit llegó a la conclusión de que el profesor sólo necesitaba unos zapatos más grandes. Únicamente eso.

Cualquiera de nosotros, al igual que el zapatero de Einstein, habríamos pensado simplemente en comprar un zapato más grande como solución al problema. No le daríamos más vueltas.

Pero el cerebro del gran físico estudiaba y analizaba la situación de otra manera más profunda y compleja, dando finalmente como solución aquel “zapato perfecto” de su boceto que, al final, era lo mismo que un zapato de más talla... aunque desde una perspectiva más científica.

Esa fue la grandeza de Albert Einstein: imaginar, pensar y percibir las cosas de manera distinta a como se había hecho hasta ahora, analizándolas y tratando de encontrar una explicación lógica desde varios puntos de vista.

... Y así revolucionó la física.
"El genio, en verdad, significa poco más que la facultad de percibir las cosas de una manera distinta." (William James, filósofo estadounidense)


Via aldea-irreductible.blogspot.com

BARRICK GOLD, QUE ES Y QUE HACEN

Patzi y unas cuantas paceñitas nomás.

David Rojas Elbirt 
Paceña fue la empresa que más utilidades declaradas tuvo el año pasado, 180 millones. 
Cultura cultura cultura. 
Paceña a lo largo de los años ha ido transformando en "cultura" sus metas financieras a través de planes de marketing, y subsidiando (sponsor oficial) la construcción de un espacio mental donde el alcohol queda asociado a "extremo" (guiones sociales sobre cómo reventarse chupando, o cómo controlarse para no reventarse). No por nada, cualquier buen boliviano que quiera tomarse una cerveza al día, tiene toda la matrix boliviana soplándole la palabra alcoholismo. La construcción del Alcohol en Bolivia, está monopolizada por una sola empresa, que como el espíritu santo, está en todos lados pero nadie lo ve.

Querido Patzi, doctorado y todo, la ca.aste.




K2, LA DROGA LEGAL



Lo que hay dentro de esas bolsas no es marihuana sino K2. En Estados Unidos, donde se manufactura, también se le conoce como Especia (¿homenaje a Dune?). El K2 es una mezcla de hierbas y especias a las que se les rocía un compuesto sintético que imita al THC, la sustancia psicoactiva que hace tan popular al cannabis. Al contrario que la “hierba”, todos los componentes necesarios para elaborar el K2 son legales y fácilmente obtenibles.

Obviamente, como el total es la suma de las partes, la sustancia es legal, de modo que se vende en las tiendas de tabaco de los Estados Unidos sin impedimento alguno. Según se comenta en el artículo de la msnbc en el que descubrí su existencia, el K2 se lía en cigarrillos exactamente igual que la marihuana. Una estanquera de St. Peters (Missouri) llamada Linda Weber, dice que vende unas 60 bolsas a la semana, y que se está haciendo cada vez más popular.

En realidad el K2 es un “efecto colateral” surgido tras la investigación que el doctor John Huffman realizó sobre los efectos de la marihuana. De momento los militares ya lo han prohibido en los cuarteles, la famosa agencia antidroga DEA se refiere a ella como “una preocupación”, y algunos estados comienzan a preparar leyes para prohibirla.


Via maikelnai.es