La pregunta ahora es ¿el dinero puede ser fuente para algo más que acumulación o deseo de acumulación? Sí. Bastaría con poder responder dos preguntas "existenciales" (preguntas ontológicas dicen los filósofos) sobre el dinero. De dónde viene y a dónde se va. Esto significa, en tener un registro sobre el tiempo y el espacio ocupado por el dinero. Dónde está y cuánto tiempo está cada vez. Se trata de invitar a jugar no sólo el juego de la acumulación, sino el juego de la conexión. Que el dinero nos permita ver las conexiones entre las cosas, de una manera evidente y no especulativa o abstracta. Dónde se va mi dinero? De dónde viene el dinero que llega a mí? Esto debería ser un derecho de todos, ricos y pobres, pobres o ricos de cultura o dinero o ambas cosas. Cada operación en la que participa el dinero, debe ser un acto de conexión entre el ejercer nuestra capacidad de elegir y las consecuencias de nuestras acciones a través del dinero.
Ya hay la tecnología para saber instantáneamente, al momento, donde se va el dinero y cómo se agrupa y dónde se agrupa. Los números de serie, rastreadores químicos o electrónicos para georeferenciar la ubicación de cada billete y cada transacción financiera electrónica, sistemas informáticos que aparecen en algún momento de cualquier transacción económica.
Esto sería un cambio rotundo en la administración y organización a partir del dinero. Y nos haría bien.




Cultura cultura cultura.
Paceña a lo largo de los años ha ido transformando en "cultura" sus metas financieras a través de planes de marketing, y subsidiando (sponsor oficial) la construcción de un espacio mental donde el alcohol queda asociado a "extremo" (guiones sociales sobre cómo reventarse chupando, o cómo controlarse para no reventarse). No por nada, cualquier buen boliviano que quiera tomarse una cerveza al día, tiene toda la matrix boliviana soplándole la palabra alcoholismo. La construcción del Alcohol en Bolivia, está monopolizada por una sola empresa, que como el espíritu santo, está en todos lados pero nadie lo ve.
Querido Patzi, doctorado y todo, la ca.aste.