lunes, 21 de diciembre de 2009

NN (29.04.1996)

No me preguntes qué será.
Sólo respondo cuando no distingo
lo que soy  y lo que me ata a la tierra.

Sólo respondo cuando ella me besa.

Ella no tiene labios como los míos.

Los suyos tienen sabor a fruta de monte.
Son suaves como la piel de las piedras enmohecidas.

Su color vaía del día a la noche,
y su femeneidad la delatan los frutos rajados
de maduros.