LA CARRETA - Victor Domingo Silva
Crujiendo, rechinando, quejándose de todo
se arrastra la carreta por sobre el polvo gris.
Ya ahoga hasta los ejes las ruedas en el lodo,
ya muele con las llantas los granos de maíz.
El campo se abochorna bajo la luz estiva,
las líricas chicharras rasuran su rabel,
i los bueyes de casta mirada pensativa
recogen tornasoles sobre su overa piel.
Miéntras las ruedas trazan dos rayas paralelas
i el mozo carretero masculla cantinelas
i en lluvia de oro caen los granos de maíz,
crujiendo, rechinando, quejándose de todo,
saltando en los guijarros, ahogándose en el lodo,
se arrastra la carreta por sobre el polvo gris.
Revientan las espigas i se desgrana el trigo
a cada tartaleo que la carreta da.
Pasa un pájaro hambriento, i el carretero,-“Amigo,
(le dice) allí usted tiene para un banquete ya!”
Revientan las espigas, se parten las mazorcas
i brillan como esmaltes bajo la luz solar....
Léjos, tras el cercado de látigos i de horcas
revuélcanse las yeguas cansadas de trillar.
¡Cómo brilla la paja de las enormes eras!
Parece un edificio de rubias cabelleras,
áureo vellon de espumas que hace estallar el sol.
I el carretero piensa: “Por Dios! si fuera mío...”
(El infeliz, probando la hartura del estío,
no olvida sus ayunos de pan o de alcohol.)
Miéntras las ruedas trazan dos rayas paralelas,
i el mozo carretero masculla cantinelas
i en lluvia de oro caen los granos de maíz,
crujiendo, rechinando, quejándose de todo,
brincando entre los baches, hundiéndose en el lodo,
se arrastra la carreta por sobre el polvo gris
Quince Años
Cumpliste los quince años, lindísima chiquilla,
ya bajas el vestido y al mundo vas a entrar,
y con fugaz sonrojo su cándida mejilla,
cuando te mira un joven se empieza a colorear.
Así a vivir comienzan las niñas agraciadas;
las miran y les gusta y empiezan a sentir,
y vienen las palabras detrás de las miradas,
y llenas de alegría las oyen repetir.
¡Cuidado! En torno tuyo risueños gavilanes,
con plumas de paloma ya empiezan a volar,
y al verte tan hermosa, te miran los galanes
como la abeja mira la flor que va a picar.
Dirán muchas cosas, dirán dichos bellos,
palabras seductoras de dulce vibración...
¡Ay, niña, no lo creas; sonríete de ellos,
pero a ninguno entregues tu virgen corazón..
Es cierto que eres linda, cual blanca mariposa
que liba en los jardines el cáliz de la flor;
pero hay otra belleza mil veces más preciosa,
belleza que en el alma derrama su esplendor.
De esta belleza pura tu frente es el reflejo,
virtud inmaculada, sublime sencillez;
y acaso cuando a solas te miras al espejo,
sonríes, ignorando que es ella la que ves.
¡Quince Años! Va cambiando la escena de tu vida,
absorta te detienes al borde de otro mar:
suavísima, olorosa, la brisa te convida,
y ves por blandas olas tu barca acariciar.
El cielo esparce luces, la tierra brota flores,
los ángeles te prestan su gracia celestial:
con himnos de ternura te arrullan los amores
y agitase de dicha tu seno virginal.
¿No es cierto que es muy bella la vida de los quince años?
El alma a todo presta su espléndido color:
¡doquier el mundo ofrece bellísimos engaños,
doquier se ven brotando las rosas del Amor!
¡OH, déjalas que broten y escoge las bellas,
sin arrancar las hojas del prístino botón;
Haz ramos y guirnaldas Y adórnate con ellas,
y entona con las aves del alma la canción!
¡Quince Años!, en el alma se siente un vago Anhelo,
extraña y dulce mezcla de gozo y de ansiedad;
Y es el amor que ya viene bajando desde el cielo,
y poco a poco llena de luz su Oscuridad.
Entonces en los ojos se aviva la mirada,
el corazón empieza más fuerte a palpitar;
el alma con otra alma se ve transfigurada
y vienen gratos sueños la mente acariciar.
¡Cuidado, pues oh , niña! Risueños los galanes,
mendigan ya el aroma de tu alma virginal,
Y en torno tuyo vuelan astutos gavilanes
cual vuelan las abejas en torno del panal.
Tan sólo si hay entre ellos una alma y pura,
que sepa comprenderte, que te ame con Pasión,
que en tu alma deposite tesoros de ternura,
entrégale a ella sola tu virgen corazón.
ya bajas el vestido y al mundo vas a entrar,
y con fugaz sonrojo su cándida mejilla,
cuando te mira un joven se empieza a colorear.
Así a vivir comienzan las niñas agraciadas;
las miran y les gusta y empiezan a sentir,
y vienen las palabras detrás de las miradas,
y llenas de alegría las oyen repetir.
¡Cuidado! En torno tuyo risueños gavilanes,
con plumas de paloma ya empiezan a volar,
y al verte tan hermosa, te miran los galanes
como la abeja mira la flor que va a picar.
Dirán muchas cosas, dirán dichos bellos,
palabras seductoras de dulce vibración...
¡Ay, niña, no lo creas; sonríete de ellos,
pero a ninguno entregues tu virgen corazón..
Es cierto que eres linda, cual blanca mariposa
que liba en los jardines el cáliz de la flor;
pero hay otra belleza mil veces más preciosa,
belleza que en el alma derrama su esplendor.
De esta belleza pura tu frente es el reflejo,
virtud inmaculada, sublime sencillez;
y acaso cuando a solas te miras al espejo,
sonríes, ignorando que es ella la que ves.
¡Quince Años! Va cambiando la escena de tu vida,
absorta te detienes al borde de otro mar:
suavísima, olorosa, la brisa te convida,
y ves por blandas olas tu barca acariciar.
El cielo esparce luces, la tierra brota flores,
los ángeles te prestan su gracia celestial:
con himnos de ternura te arrullan los amores
y agitase de dicha tu seno virginal.
¿No es cierto que es muy bella la vida de los quince años?
El alma a todo presta su espléndido color:
¡doquier el mundo ofrece bellísimos engaños,
doquier se ven brotando las rosas del Amor!
¡OH, déjalas que broten y escoge las bellas,
sin arrancar las hojas del prístino botón;
Haz ramos y guirnaldas Y adórnate con ellas,
y entona con las aves del alma la canción!
¡Quince Años!, en el alma se siente un vago Anhelo,
extraña y dulce mezcla de gozo y de ansiedad;
Y es el amor que ya viene bajando desde el cielo,
y poco a poco llena de luz su Oscuridad.
Entonces en los ojos se aviva la mirada,
el corazón empieza más fuerte a palpitar;
el alma con otra alma se ve transfigurada
y vienen gratos sueños la mente acariciar.
¡Cuidado, pues oh , niña! Risueños los galanes,
mendigan ya el aroma de tu alma virginal,
Y en torno tuyo vuelan astutos gavilanes
cual vuelan las abejas en torno del panal.
Tan sólo si hay entre ellos una alma y pura,
que sepa comprenderte, que te ame con Pasión,
que en tu alma deposite tesoros de ternura,
entrégale a ella sola tu virgen corazón.
Como Dios manda.
Yo me casé por la iglesia,
me casé como Dios manda:
un ramito de azar
mustio sobre la solapa
santiguando los pecados
de un hombre que apunta canas.
Ella vestida de blanco
¡pureza certificada!
Una alfombra hasta la puerta,
órgano, misa, campanas,
y un anillo de oro
con una fecha grabada.
Pero fue lo que Dios quiso
por esa cosas que pasan
entre hombres y mujeres
que nadie puede explicarlas.
Ella torció su camino
de la noche a la mañana...
no sé si fueron razones
o fue un cariño que abraza;
pero a nadie...a nadie deseo
ese tormento que mata.
La duda entre ceja y ceja
como un cuchillo clavada,
viendo irse de las manos
algo que se nos escapa.
Nunca le hice reproche
ni le dije una palabra,
pero yo lo presentía,
que el corazón nunca engaña;
y un día.....nos separamos
y aquí la historia se acaba.
Y más solo que la una
me quedé solo en mi casa
con un silencio de muerte
y las puertas empestilladas.
Lo que pasé, Dios lo sabe,
hay penas que nunca se acaban.
Un día encontré a la otra....
¡La otra!... esa palabra
que sin tener filo muerde
y sin ser cuchillo mata.
La otra.....una mujer de la calle
con un corazón de oro
y una vergüenza en la cara....
Un cariño recio y hondo
fuerte como una muralla
trabajadora y sencilla,
alegre, risueña, casta;
leona pa´ defenderme
y una hormiga pa´ la casa.
¡Y a esa le llaman la otra!
como una espina que daña...
¡y es la que sufre conmigo
y es la que seca mis lágrimas
y se funde en mi alegría
igual que el oro en la fragua!
¡Sí...yo me casé por la Iglesia
me casé como Dios manda...!
Ella vestida de blanco...
"pureza certificada..."
La otra...ni se ha vestido de blanco
ni le han tocado campanas
ni le han prendido azahares
que a ella no le hacen falta
para ser pura y sencilla
como una fuente sellada...
Y aunque la llamen "la otra"
yo sé que es la mía ¡y basta!
Pero que nadie la toque,
nadie diga una palabra
que pueda ofender su nombre;
que nadie intente humillarla,
que me juego de hombre a hombre
y me mato cara a cara
con quien sea y donde sea.
Que si no tiene un anillo
con una fecha grabada,
yo le he regalado uno
con besos limpios, sin mancha,
y la he vestido de novia
con rayos de luna blanca...
Y aunque no es mi SEÑORA
ni le han tocado campanas
ni le han prendido azahares
Me quiere......¡como Dios manda!
me casé como Dios manda:
un ramito de azar
mustio sobre la solapa
santiguando los pecados
de un hombre que apunta canas.
Ella vestida de blanco
¡pureza certificada!
Una alfombra hasta la puerta,
órgano, misa, campanas,
y un anillo de oro
con una fecha grabada.
Pero fue lo que Dios quiso
por esa cosas que pasan
entre hombres y mujeres
que nadie puede explicarlas.
Ella torció su camino
de la noche a la mañana...
no sé si fueron razones
o fue un cariño que abraza;
pero a nadie...a nadie deseo
ese tormento que mata.
La duda entre ceja y ceja
como un cuchillo clavada,
viendo irse de las manos
algo que se nos escapa.
Nunca le hice reproche
ni le dije una palabra,
pero yo lo presentía,
que el corazón nunca engaña;
y un día.....nos separamos
y aquí la historia se acaba.
Y más solo que la una
me quedé solo en mi casa
con un silencio de muerte
y las puertas empestilladas.
Lo que pasé, Dios lo sabe,
hay penas que nunca se acaban.
Un día encontré a la otra....
¡La otra!... esa palabra
que sin tener filo muerde
y sin ser cuchillo mata.
La otra.....una mujer de la calle
con un corazón de oro
y una vergüenza en la cara....
Un cariño recio y hondo
fuerte como una muralla
trabajadora y sencilla,
alegre, risueña, casta;
leona pa´ defenderme
y una hormiga pa´ la casa.
¡Y a esa le llaman la otra!
como una espina que daña...
¡y es la que sufre conmigo
y es la que seca mis lágrimas
y se funde en mi alegría
igual que el oro en la fragua!
¡Sí...yo me casé por la Iglesia
me casé como Dios manda...!
Ella vestida de blanco...
"pureza certificada..."
La otra...ni se ha vestido de blanco
ni le han tocado campanas
ni le han prendido azahares
que a ella no le hacen falta
para ser pura y sencilla
como una fuente sellada...
Y aunque la llamen "la otra"
yo sé que es la mía ¡y basta!
Pero que nadie la toque,
nadie diga una palabra
que pueda ofender su nombre;
que nadie intente humillarla,
que me juego de hombre a hombre
y me mato cara a cara
con quien sea y donde sea.
Que si no tiene un anillo
con una fecha grabada,
yo le he regalado uno
con besos limpios, sin mancha,
y la he vestido de novia
con rayos de luna blanca...
Y aunque no es mi SEÑORA
ni le han tocado campanas
ni le han prendido azahares
Me quiere......¡como Dios manda!
El Cristo de Mi Cabecera
Cuando estaba solo… solo en mi cabaña,
que construí a la vera de la audaz montaña,
cuya cumbre, ha siglos engendró el anhelo
de romper las nubes… y tocar el cielo;
cuando sollozaba con el desconsuelo
de que mi Pastora - más que nunca huraña-
de mi Amor al grito nada respondía;
cuando muy enfermo de melancolía,
una voz interna siempre me decía
que me moriría
si su almita blanca para mí no fuera,
¡le rezaba al Cristo de mi cabecera,
porque me quisiera…!
¡porque me quisiera…!
………………………………
Cuando nos unimos con eternos lazos
y la pobrecita me tendió sus brazos
y me dio sus besos y alentó mi Fe;
cuando en la capilla de la Virgen Pura
nos bendijo el Cura
y el encanto vino y el dolor se fue…;
cuando me decía,
loca de alegría,
que su vida toda para mí sería…
¡le rezaba al Cristo de mi cabecera,
porque prolongara nuestra Primavera…!
…¡Porque prolongara nuestra Primavera…!
Cuando sin amparo me dejó en la vida
y en el pobre lecho la miré tendida;
cuando até sus manos, que mostraban una
santa y apacible palidez de luna
y corté su hermosa cabellera bruna,
que en el fondo guardo de mi viejo arcón;
cuando, con el alma rota en mil pedazos,
delicadamente la tomé en mis brazos
para colocarla dentro del cajón;
cuando muy enfermo de melancolía,
una voz interna siempre me decía
que ya ¡nada! me consolaría,
¡le rezaba al Cristo de mi cabecera,
porque de mis duelos compasión tuviera…!
…¡porque de mis duelos compasión tuviera…!
……………………………………….
Hoy que vivo solo… solo, en mi cabaña,
que construí a la vera de la audaz montaña.
cuya cumbre ha siglos engendró el anhelo
de romper las nubes y besar el cielo;
hoy que por la fuerza del Dolor, vencido,
busco en mi silencio mi rincón de Olvido;
mustias ya las flores de mi Primavera;
triste la Esperanza y el Encanto ido;
rota la Quimera,
muerta la Ilusión…
…¡Ya no rezo al Cristo de mi cabecera…!
¡Ya no rezo al Cristo … que jamás oyera
los desgarramientos de mi corazón
que construí a la vera de la audaz montaña,
cuya cumbre, ha siglos engendró el anhelo
de romper las nubes… y tocar el cielo;
cuando sollozaba con el desconsuelo
de que mi Pastora - más que nunca huraña-
de mi Amor al grito nada respondía;
cuando muy enfermo de melancolía,
una voz interna siempre me decía
que me moriría
si su almita blanca para mí no fuera,
¡le rezaba al Cristo de mi cabecera,
porque me quisiera…!
¡porque me quisiera…!
………………………………
Cuando nos unimos con eternos lazos
y la pobrecita me tendió sus brazos
y me dio sus besos y alentó mi Fe;
cuando en la capilla de la Virgen Pura
nos bendijo el Cura
y el encanto vino y el dolor se fue…;
cuando me decía,
loca de alegría,
que su vida toda para mí sería…
¡le rezaba al Cristo de mi cabecera,
porque prolongara nuestra Primavera…!
…¡Porque prolongara nuestra Primavera…!
Cuando sin amparo me dejó en la vida
y en el pobre lecho la miré tendida;
cuando até sus manos, que mostraban una
santa y apacible palidez de luna
y corté su hermosa cabellera bruna,
que en el fondo guardo de mi viejo arcón;
cuando, con el alma rota en mil pedazos,
delicadamente la tomé en mis brazos
para colocarla dentro del cajón;
cuando muy enfermo de melancolía,
una voz interna siempre me decía
que ya ¡nada! me consolaría,
¡le rezaba al Cristo de mi cabecera,
porque de mis duelos compasión tuviera…!
…¡porque de mis duelos compasión tuviera…!
……………………………………….
Hoy que vivo solo… solo, en mi cabaña,
que construí a la vera de la audaz montaña.
cuya cumbre ha siglos engendró el anhelo
de romper las nubes y besar el cielo;
hoy que por la fuerza del Dolor, vencido,
busco en mi silencio mi rincón de Olvido;
mustias ya las flores de mi Primavera;
triste la Esperanza y el Encanto ido;
rota la Quimera,
muerta la Ilusión…
…¡Ya no rezo al Cristo de mi cabecera…!
¡Ya no rezo al Cristo … que jamás oyera
los desgarramientos de mi corazón
Que significa CARAJO?

Según la Real Academia Española, "CARAJO" es la palabra con la que se nominaba a la pequeña canastilla que se encontraba en lo alto de los mástiles de las carabelas (navíos antiguos) y desde donde los vigías oteaban el horizonte en busca de señales de tierra.
El carajo, dada su ubicación en un área de mucha inestabilidad (en lo alto del mástil) es donde se manifiesta con mayor intensidad el rolido ó movimiento lateral de un barco.
También, era considerado un lugar de "castigo" para aquellos marinos que cometían alguna infracción a bordo.
El castigado era enviado a cumplir horas y hasta días enteros en el carajo y cuando bajaba lo hacia tan mareado que se mantenía tranquilo por un buen par de días. De allí viene la célebre expresión: “mandar al CARAJO"
El carajo, es la palabra que define toda la gama de sentimientos humanos y todos los estados de ánimo.
Cuantas veces, al apreciar que una cosa es buena o te gusta, no has exclamado: "ESTO ESTA MÁS BUENO QUE EL CARAJO”
Si te habla un extranjero y no entiendes lo que dice, le preguntas al intérprete: "¿QUÉ CARAJO ES LO QUE ESTE DICE?"
Si te molestas con alguien lo mandas para el CARAJO.
Si algo te importa poco: “TE IMPORTA UN CARAJO”
Pero, si ese algo te importa mucho, entonces: “TE IMPORTA MÁS QUE EL CARAJO”
También, son comunes estas expresiones:
Esa mujer está más buena que el CARAJO.
Ese hombre está más bueno que el CARAJO.
Esta tipa vive más lejos que el CARAJO...
¡carajo! y no hay nada que no se pueda definir, explicar o enfatizar sin añadir un “carajo”
Si la forma de proceder de una persona te causa admiración entonces dices: "ESE TIPO ES DEL CARAJO"
Si un comerciante se siente deprimido por la situación actual de su negocio, exclama, si esto sigue así: “NOS VAMOS A IR PARA EL CARAJO".
Cuando uno se encuentra con un amigo que hace mucho tiempo que no ve, le saluda así: Qué es de tu vida, ¿DONDE CARAJO TE HABIAS METIDO?
Por eso te doy un saludo del carajo, y si no eres un carajo, espero que su contenido te agrade más que el CARAJO.
Y deseo, que tus metas y objetivos se cumplan del carajo, y que tu vida, ahora y siempre esté más buena que el carajo. Y si disfrutas algún momento, espero que la pases del carajo.
Segun wikipedia:
El término carajo –cuya etimología latina probablemente comparte con la palabra italiana cazzo– es, en lenguaje popular, una de las formas de designar al pene, al mismo tiempo que una interjección de fastidio. Se cree que proviene del latín cassus o carassus, que por metáfora en jerga marinera se refería al mástil mayor, y luego por metonimia a la canastilla del palo mayor o nido de cuervos, de un navío a velas. De esto no hay por cierto evidencia alguna.
Que tengas un dia del CARAJO
Via eldesvandeandi