Pasó sin darme cuenta. Estaba apretándome los puntos negros de la nariz, muy atento al espejo del baño, y lo escuché. Era una diminuta vocesita que me decía algo. Sólo pude retener una palabra Estoy..., o mejor dicho Estoy!. El resto de la frase no la escuché. Debe ser algún niño en alguna casa vecina. Ahora pasé a lavarme los dientes. Y luego hilo dental. A veces lo hago al revés, pero me gusta más sentir la textura del hilo con cera justo luego de cepillarme los dientes. Estoy aquí, vivo! Mientras escuchaba esto, veía mi imagen reflejada en el espejo. Esta vez sonó más fuerte la vocecita, y me molestó el oído. Lo sentí como el aleteo de un mosquito. Apenas terminé de escuchar la voz en mi oreja, vi al mosquito en mi oreja. Mosquito, voz. Voz, mosquito. Será? Seguí con el hilo dental.
TOA BAJA – La violencia azotó extremadamente cruenta tarde en la noche del sábado, cuando un puñado de sicarios dispararon a mansalva en un concurrido negocio de la calle Progreso, en las parcelas Sabana Seca y mataron a siete personas, también troncharon la vida de una criatura de ocho meses de gestación e hirieron a 19 personas, entre ellas una niña de 9 años, en la masacre con el mayor saldo de víctimas en la historia criminal de Puerto Rico.
El presunto cabecilla de los sicarios –un individuo conocido como ‘Alexis’, quien cumplió cárcel por narcotráfico– había advertido que “rociaría de balas” el negocio La Tómbola, si su actual propietario Wilfredo ‘Rufo’ Semprit Santana, insistía en abrirlo, tras varias semanas de trabajos de remodelación.
El negocio llevaba operando varios días, pero el sábado fue su reinauguración, y afuera se colocó un techo de lona para proteger la vitrina de las frituras, mientras adentró entre la barra y el billar un conjunto amenizaba a la clientela, todos vecinos del lugar.
Los participantes de una cabalgata se habían detenido en el lugar a tomar cervezas y refrescos, y aparentemente la presencia de los caballos molestó a algún vecino, que llamó a la Policía. Los jinetes se marcharon sin problema y siguió la algarabía en el negocio.Alrededor de las 11:45 de la noche llegaron los sicarios, cuyo número no se ha podido establecer y penetraron al interior, donde comenzaron a disparar. En el baño alcanzaron fatalmente de un balazo en la cara a Pedro Semprit Santana, de 25 años, hermano del propietario, quien buscó refugiarse en el sanitario.
Al lado de la mesa de billar cayeron otras dos víctimas, una de ellas una mujer identificada como Elisa del Carmen Ocasio, quien se cree estaba acompañada de uno de los hombres que resultó herido. El otro cadáver en el interior del negocio era de un hombre que no fue identificado. Donde estaba el toldo cayeron otros dos y detrás de un vehículo en la entrada fue ultimado un joven. La séptima víctima fue declarada muerta en el CDT.Tras casi 17 horas de labores, los investigadores del Instituto de Ciencias Forenses levantaron los cadáveres a la media tarde de ayer, pero no se ofreció la identidad de las víctimas al alegar la Policía que no llevaban documentos. Entre las víctimas figuraba un joven cuya madre es empleada del Municipio, según confirmó el alcalde Aníbal Vega Borges. Se señaló que otra de las víctimas podría tratarse de un cartero.
La infernal balacera en la que se estiman se produjeron más de 250 disparos, de armas de asalto y de pistolas, duró varios minutos y no se descarta que algunos parroquianos alcanzaron a disparar contra los pistoleros, y después pusieron pie en polvorosa, dejando atrás el caos de llanto, sangre y dolor de los 19 heridos.
El pandemónium se trasladó al CDT, y los heridos fueron llevados al Centro Médico de Río Piedras, en prioridad de la gravedad.
Entre los heridos más graves estaba la cantante de la agrupación Fina Rodríguez Otero, de 22 años, vecina de Orocovis, la única de las víctimas que no vive en Sabana Seca; la niña Amaris Fonseca, de nueve años, que recibió un balazo y la joven Carmen García Santiago, quien estaba en su octavo mes de embarazo. Los médicos trataron de salvar a la criatura, la que extrajeron del vientre sin ninguna probabilidad de que pudiera sobrevivir ya que una bala le había alcanzado su frágil cráneo.
Otra de las heridas, Carmen Semprit Santana, es hermana del dueño del negocio y otras son vecinas como María Matías Rosado, de 54 años; Miriam Figueroa Robles, de 49 años; Amarilis Fonseca Matías, de 30 años y su hermana Melitza, de 25.
Recientemente estuvo en la República Dominicana el historiador español Manuel Hernández Sánchez Barba. Vino a impartir un curso de dos semanas sobre la historia de su país. Sánchez Barba es miembro de número de la Real Academia Española de la Historia.
Respondiendo a una pregunta que le hizo el periodista Alfonso Quiñones, de “Diario Libre”, sobre los restos del Gran Almirante Cristóbal Colón, el académico español no hizo más que reafirmar lo que sus colegas españoles ha sostenido siempre: que los restos mortales del Descubridor de América reposan en la Catedral de Sevilla.
El Gran Almirante Cristóbal Colón consiguió emprender y coronar con éxito uno de los proyectos más ambiciosos de la historia de la humanidad: el descubrimiento del Nuevo Mundo a través de los mares océanos. El insigne marino genovés era desconfiado, embustero y genial. Su vida estuvo siempre rodeada de sombras.
¿Dónde reposan los restos mortales de Cristóbal Colón? ¿En la Catedral de Sevilla o en el Monumento Faro a Colón edificado a su memoria en la ciudad de Santo Domingo?
Como es de universal conocimiento, Cristóbal Colón murió en Valladolid el 20 de mayo de 1506, día de la Ascensión del Señor. Su cadáver fue llevado a la iglesia de Santa María la Antigua, donde tuvieron lugar las exequias. Fue sepultado después en la Capilla de don Luis de la Cerda, en el Claustro del Monasterio de San Francisco, en esa ciudad. Allí permanecen sus restos hasta abril de 1509, fecha en que fueron trasladados al monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas, en Sevilla. Gracias al denodado empeño de María de Toledo, esposa de Diego Colón, el Emperador Carlos I de España y V de Alemania, firmó en Valladolid, el 2 de junio de 1537, una real cédula por la que le otorgaba a la familia del descubridor y a sus difuntos en la Capilla Mayor de la Catedral de Santo Domingo, exención que estaba reservada a las personas de sangre real. María de Toledo trasladó, en una fecha no determinada con exactitud entre 1540 y 1544, los restos de su esposo Diego Colón y de su suegro Cristóbal Colón de Sanlúcar de Barrameda, Sevilla, a Santo Domingo y los depositó en el presbiterio del Altar Mayor de la Catedral de Santo Domingo, cumpliéndose así la voluntad del Gran Almirante de que “se llevasen sus huesos a la isla española”. Fallecido don Luis Colón Toledo y María de Toledo, sus cuerpos fueron sepultados en la Capilla Mayor de la Catedral de Santo Domingo, el primero al lado de la Epístola y la segunda en el piso inferior de la capilla. De todos esos edictos reales, enterramientos y traslados existen incontrovertibles documentos que los certifican.
Para curar esa contracción brusca del diafragma y que incomoda mucho a quien en su momento la padece, conocida comúnmente como hipo y que produce un ruido característico, se han propuesto miles de remedios para alejarlo, eliminarlo o curarlo, algunos de ellos tan inverosímiles como tomar agua, pero del lado contrario del vaso a lo usual, o dejar de respirar lo más posible e incluso hasta amarrarse un lazo rojo en un dedo, y lo más curioso es que la mayoría de estos remedios son avalados por defensores entusiastas. Investigaciones realizadas sobre casos comprobados indican que si un paciente cree firmemente que determinado tratamiento le servirá de alivio, lo más frecuente es que así sea. Por ello, los médicos concluyen que la cura es, en parte, psicológica.
Sin embargo la creencia que más ampliamente se ha extendido, es la de que un susto pone fin al molesto ataque de hipo; pero los médicos advierten que muere mucha más gente del susto que del hipo, por lo que este remedio podría ser peor que la enfermedad.
El caso más célebre de personas con hipo es el del estadounidense Jack O'Leary quien calcula que entre 1966 y 1986 hipó 160 millones de veces; probó 60.000 viables soluciones, pero todas en vano. Finalmente, desesperado, rezó a San Judas Tadeo, patrono en su país de los imposibles, y el hipo cesó totalmente, asegura O'Leary.
Otra víctima del hipo fue Heinz Isecke, de 55 años de edad, fontanero de profesión y que también vivía en Los Estados Unidos y cuyo ataque le duró ocho meses después de ser intervenido quirúrgicamente en noviembre de 1973. Muchos se interesaron por él y recibió sugerencias de todas partes del mundo, que ensayó sin éxito. Los doctores, alarmados por su debilitamiento, le operaron de nuevo, pero el hipo siguió. Heinz, sumido en la desesperación, bebió una mixtura de hierbas «secretas», enviada por un desconocido que quería ocultarse en el anonimato. La tarde de aquel mismo día desapareció el hipo.... ¿Acaso fue la mixtura, o su fe en ella, lo que le curó?. Hasta ahora nadie lo sabe.
Respecto al remedio de curar el hipo, ocasionando un gran susto a la persona que lo padece, hasta hoy no hay prueba científica que avale que esto da resultado, sin embargo la sabiduría popular lo sigue considerando como “algo infalible”.
La mas efectiva pienso yo.
según la revista New Scientist la única forma científica de evitar el hipo es respirar dióxido de carbono, ¿y como podemos respirar dióxido de carbono?, pues muy fácil, teniendo en cuenta que lo que nosotros expiramos es dióxido de carbono, podemos utilizar una bolsa, y tapándonos la nariz y la boca con ella inspiramos y expiramos unas cuantas veces hasta que notemos que cada vez nos cuesta más respirar, ese será el punto en el que nuestro hipo habrá sido eliminado por completo.
Vi este video y pensé en la cooperación internacional y las ONGs, y la política exterior de los países, y también de las políticas internas hacia "los pobres". Me pareció una fantasía hermosa el creer que si das plata para ayudar, estás ayudando. Quería ver cómo graficarlo, y escribí un pequeño cuento oscuro.
Imaginate que estás en una piscina inmensa, pero poco profunda. La piscina está llena de personas. Algunas acaban de meterse, otras están hace tiempo ya. Te dio un calambre y no podés mover la pierna izquierda. El dolor es fuerte pero tolerable, y es imposible nadar a la velocidad que quisieras. Con tus brazos y flotando, a tu ritmo, podés llegar a la orilla y salir a flote. Es cuestión de tiempo. Te decís a vos mismo "aguantá un poquito más el dolor, ya casi llegás". Grin, que está parado dentro de la piscina con el agua hasta el cuello y a cierta distancia de vos, te pregunta si necesitás ayuda. Vos le contás que estás con un calambre maldito, pero que es manejable, por suerte el agua es poco profunda y con tus propios brazos podés salir a flote hasta llegar a la orilla. "Tengo la solución para vos, un flotador, un salvavidas", dice la Grin, quien en ese momento llama a todos sus amigos y parientes para ayudarte. Le pide a cada uno 5 centavos de dólar, y junta 1millón de centavos. Con ese dinero, se sale de la piscina, y recorre todo el mundo buscando cuál será el mejor salvavidas para vos. A su vez, preocupado por tu bienestar, contrata a sus amigos para que te den comida y no te mueras de hambre. Vos aceptás de bienaventurado. A veces la comida llega a tu boca, a veces cae al agua o a tu nariz o sinquererqueriendo cae en cualquir lado de tu cara, "in-your-face". Ahora estás usando una mano para lidiar con la comida que te intentan dar los amigos de Grin, y la otra para moverte hacia donde querés llegar. Grin descubre que el mejor salva-vidas es una gigante dona flotante. Entre la comida y la búsqueda de soluciones, Grin se gastó todo el dinero que había recaudado. Ahora pide 10 centavos, obtiene 10millones de centavos. Con ese dinero logra que sus amigos se compren a sí mismos el alimento que no quieren comer, y les paga para que te lo den de comer en la boca. El dolor de tu pierna es tan intenso, que se va expendiendo por todo tu cuerpo. Te estás paralizando. Te estás hundiendo, comenzás a tragar agua. Grin comienza a construir el salva-vidas gigante que te va a salvar de ahogarte. Es su obligación moral evitar que te ahogues. Está colocando alrededor tuyo un salvavidas gigante. Pero ya estás sumergido, sin aire para respirar, y sus amigos siguen poniendo encima tuyo comida, que ahora no podés comer. Grin forma un equipo de emergencia que llega desde su lado de la piscina hasta vos. Te colocan un Snorkel, por el que podés respirar, ahora aliviado. Sus amigos siguen dándote comida, así que se tapa el Snorkel. Te estás ahogando nuevamente. Viene otra comisión de especialistas. Te ponen un snorkel más amplio, más ancho, y ahora podés respirar, tragándote la comida que te siguen colocan, para así poder seguir respirando. Estando debajo del agua, podés aún ver la orilla, y usás tus propios brazos para aliviarte el dolor del calambre, aunque lo que querés es moverte en dirección a la orilla. El salva-vidas que Grin está haciendo para vos, va bien. Ya está armado! Es gigante. Sinquererqueriendo, crea una sombra a tu alrededor, y vos que estás debajo del agua, no podés ver qué hay más allá de la sombra del gran salvavidas. Te montan un arnés para que puedas sujetarte al salvavidas. Sinquererqueriendo mueven tus piernas y el calambre comienza a pasarte, tocás fondo y salís del agua de un impulso con tus propias piernas. Ahhhh! podés respirar por vos mismo. Expulsás de tu boca al snorkel. Durante el impulso, respirás, y mirás a tu alrededor. Grin se asusta y piensa que estás en una convulsión que puede ahogarte totalmente. Así que te agarra firmemente, para que no te muevas. Sinquererqueriendo en el abrazo salvador, te tapa la boca y apenas deja lugarcito para ver con tus ojos. Lográs decirle que podés flotar por vos mismo. Tus piernas, entumecidas, ya no tienen calambre. Ahora tenés el arnés que te une al salvavidas, y pesa mucho. "No te preocupés, tenés el arnés que te une al salvavidas que hicimos justo para vos", te dice Grin. Pero vos sentís que te jala hacia abajo! Te estás ahogando. Grin te coloca nuevamente el snorkel, antes lo limpia y le hace un tubo separado para que puedas por un lado respirar y por otro recibir la comida que te dan sus amigos. Estás ahora dentro del agua, con el arnés que te lleva al fondo. Podés usar tus piernas para caminar, pero no avanzás a pesar de estar haciendo tu mejor esfuerzo por moverte. Grin te quiere ayudar. Así que manda a unos expertos a ver qué pasa que no avanzás. Como se quedó nuevamente sin plata, pide nuevamente a sus amigos. Esta vez, de a 25 centavos. Junta 1 billón de centavos. Vos estás casi corriendo, pero no avanzás ni un milímetro. El pesado arnés ha hecho que tus piernas se hagan fuertes, pero aún así no avanzás. Los expertos concluyen que el problema está en tus pies, que no tienen suficiente agarre, resbalás. Así que te colocan unos super-archi zapatos hiper-pesados, y con un sistema de succión que te permite asirte a la base, al piso. Ahora, tus pies están aferrados al fondo de la piscina, demasiado en realidad. Aún así, lográs despegar una pierna, y avanzar 2 milímetros. Volvés a repetir esta ardua tarea con tu otro pie. Ahora que tu cabeza comienza a quedarse atrás, y tus pies más adelante, el tubo del snorkel queda chico, y comienza a entrar agua, así que te cambian de snorkel, y ahora te colocan uno que viene hasta con GPS que permite rastrear tus movimientos. Vos te detenés, cansado y pensativo. Repasás lo que viste cuando saltaste fuera del agua de un solo impulso. El salvavidas está sin inflar. Por eso no podés avanzar, por el propio peso del salvavidas. Le avisás a Grin. Un ejército de expertos demuestran que inflar con aire al salvavidas, costará por le menos 3mil millones de centavos. Así que Grin crea una fase nueva, que implica lograr inflar el salvavidas. El objetivo sigue siendo el mismo, evitar que vos te ahogues, que te hundas. Grin recauda 3mil millones de centavos. Y ahora involucra a músicos y artistas de cine, que a veces se meten a la piscina. Recaudan ese dinero y ahora, inflan el salvavidas. Intentás moverte, pero sigue pesado el salvavidas. Y ahora on la altura que tiene inflado, apenas te entra luz. Te sacás los zapatos super-archi-pesados. Ya no tenés calambre, y el dolor ha disminuido. Le avisás a Grin, y él lo que hace es pedirle a todos jalar para hacer avanzar al salvavidas. "Tengo por lo menos 1000 amigos jalando para ayudar a que no te ahogues", te dice Grin para tranquilizarte. Lo que no ven los amigos que empujan, es que cada cual lo hace para su lado lo que hace el amigo de al lado, ni realmente comunicarse. De vez en cuando, descansan, y se reunen fuera de la piscina. Hacen un churrasco espectacular, y se preguntan cómo van, se dicen mutuamente "vamos bien" y "necesitamos más dinero" para evitar que te ahogues. Al final el salvavidas no te acerca a ninguna orilla. Los fondos que han logrado conseguir, los usan para que no te ahogues. Vos ya podés mover tus piernas, se te pasó el calambre. No te vas a ahogar. Es tan grande y alto el salvavidas, que Grin ya no alcanza a escuchar lo que le decís. Vos querés decirle que podrías llegar a una orilla si tan solo no tuvieras este arnés que te sujeta a un salvavidas que no te permite ver nada ni comunicarte con las otras personas que están en la piscina. Querés decirle que cuando pediste ayuda, nunca pensaste que iba a ser para mantenerte en permanente situación de ahogado, aún cuando ya no tenés calambres. En algún momento Grin y sus amigos se olvidaron que se trata de una piscina poco profunda. La única vez que estuviste por ahogarte realmente, fue cuando te pusieron el arnés. Estás atrapado en una carcel-salvavidas. Los que te ayudan están casi todos afuera. Son pocos los amigos que se animan a sumerjirse y ver cómo está tu pierna. El alimento sigue llegando. A veces te lo lanzan, otra veces te lo bajan con un cablecito.
Todo esto pasa ocurrió a las 5 minutos de meterte a la piscina. Pasaron 2 horas desde que Grin comenzó a intentar ayudarte. Ahora, vos podés salir del arnés que te ata al salvavidas. Pero pasando el salvavidas, están los amigos que jalan para su lado el salvavidas. Sinquererqueriendo te pueden pisar. Y así estás ahora. Atrapado en la red de ayuda de los demás. ¿Querés sabés qué va a pasar después? Yo te cuento. Antes de que termine la tercera hora, algunos de los amigos de Grin comenzarán a conversar con vos, al principio a gritos. Otros verán y masajearán tu pierna, pero todavía no tus ojos. Algunos dejarán de usar sus fuerzas en el salvavidas, y dirán con plena seguridad que la razón por la cual vos seguís ahí, es porque no te dejás ayudar "de verdad". Hasta que se va a desinflar todo lo que construyeron tu alrededor. Sinquererqueriendo el salvavidas se desinflará, y los amigos y las personas en la piscina te van a poder mirar a los ojos, y preguntarte si estás bien y qué querés hacer. Podrás decir con tus propias palabras hacia qué orillas querés ir. Entrar a la piscina es parte de la diversión bajo el sol. En vez de ofrecerte ayuda, las personas querrán jugar con vos. Al final, es sólo 1 día en tu vida, y tendrán muchos días más adelante.