Casi-cuento: Pensando en lo que deseo cuando deseo lo que deseo.

Quisiera encontrarme un lámpara como la de Aladino, que al frotarla salga un Genio que te permita pedir todos los deseos que quiera. Sólo que con algunas diferencias. Imagino una lámpara mágica con un genio que da todo lo que uno desea, con una sola condición.
Lo que sea que uno pida, será cumplido por el Genio si y sólo si, lo que se pida se enuncie como una pregunta cuya respuesta, sea cual sea, beneficia a todos los seres vivos.
Me puse a pensar que aprendería mucho sobre las preguntas que fueran rechazadas por el Genio, al no lograr hacerle el bien con mi deseo a todos los seres vivos.
Tal vez, cuando por fin encuentre un pedido que pueda convertir en un deseo a cumplir, ya no necesite la lámpara mágica para desear lo que deseo. Esto de practicar ver las conexiones entre mi propio deseo y hacerle el bien a los demás seres de este mundo, corrige la propia manera de desear.
Preguntarme por cómo mis deseos pueden servir a los demás, lleva a convertir mis deseos personales en una manera clara y franca para conectarme con el mundo.


El chocolate


Los amantes del chocolate, especialmente el de mayor contenido de cacao, están de fiesta. Estudio tras estudio confirma que además de delicioso, puede incluso beneficiar la salud, especialmente la del corazón, reduciendo el riesgo cardíaco, la presión arterial y los niveles del colesterol. Pero antes de que corras a abrir esa caja de bombones, conviene que sepas qué tipo de chocolate aporta estos beneficios y qué cantidades te conviene comer.
Para muchos, un trocito de chocolate equivale a un trocito de cielo. Con razón theobroma, el nombre científico del árbol del cacao del que se extrae el chocolate, significa en griego “alimento de dioses”. Resulta que, además de delicioso, es rico en grasas y en calorías. Los soldados de las dos guerras mundiales lo incluían en sus raciones por su aporte calórico y la facilidad de transportarlo. Cuentan incluso que hasta el mismo Napoleón durante sus campañas militares llevaba consigo trozos de chocolate para reponer sus energías y que otro emperador, uno azteca: Moctezuma 11 lo usaba como el viagra de su época, tomando varias tazas de chocolate antes de seleccionar compañía entre sus 700 esposas y concubinas.
Lo regalamos como muestra de cariño y afecto, lo mismo en cajas que en tabletas, pero si te quieres a ti misma(o), considera comer un pedacito de chocolate bien oscuro y rico en cacao de ahora en adelante. ¡Pero sólo un trocito! Según un estudio reciente realizado en la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido y cuyos informes se incluyeron en la revista BMJ, las personas que comen chocolate oscuro con regularidad podrían reducir el riesgo de enfermedad cardíaca hasta en un tercio. El estudio examinó los datos de unos 7 estudios clínicos previos, lo que permitió analizar a más de 114 mil personas. Entre las conclusiones: las que comieron la mayor cantidad de chocolate podrían reducir su riesgo de enfermedad cardíaca hasta en un 37%, su riesgo de diabetes en un 31% y el de accidente cerebrovascular en un 29% en comparación con las que comieron menor cantidad de chocolate. Los investigadores no están seguros de qué cantidad de chocolate ofrece los beneficios a la salud, y advierten que los que lo hacen deben comerlo con moderación considerando su alto contenido de grasa y azúcar mientras se realizan estudios adicionales más profundos.
Los expertos atribuyen las propiedades beneficiosas del chocolate a los flavonoides (o polifenoles) que contiene el cacao, y que tienen efectos antioxidantes, antiinflamatorios y anticoagulantes. Además, mejoran la sensibilidad a la insulina, lo que reduce el riesgo de desarrollar diabetes. Sin embargo, recomiendan que no se usen los resultados del estudio como excusa para consumir grandes cantidades de barras, helado o galletas de chocolate ya que se aumentaría de peso y se incrementaría entonces el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Otro estudio, realizado en el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, y cuyos resultados se presentaron en la conferencia del American Heart Association en Atlanta a mediados de octubre, examinó los datos de 2,575 participantes para determinar los beneficios del cacao preparado de una forma muy específica. Los participantes consumieron chocolate oscuro mayormente sin azúcar y rico en flavonoides polifenólicos y mostraron al final de la investigación mejores niveles de presión arterial y de colesterol “malo” de baja densidad que al principio del estudio. Sus niveles de colesterol bueno también aumentaron. ¿Significa que hay permiso para comer una barra de chocolate o dos al día? Ahí está el problema, ya que los científicos no están seguros de que las desventajas del consumo de cacao (como el potencial aumento de peso) superan los beneficios. Como además la forma en que se procesa el cacao también determina si la barra o la bebida de chocolate es beneficiosa o no para la salud, recomiendan un consumo moderado de chocolate rico en cacao (negro) en porciones pequeñas que no incrementen demasiado las calorías. Lona Sandon, profesora asistente de nutrición clínica del Centro Médico Southwestern aconseja, por ejemplo, beber chocolate caliente pero con leche descremada, usar cacao negro en polvo para coronar un capuchino, o usar cacao en polvo en las recetas que requieran chocolate para reducir el contenido calórico total y aprovechar los beneficios del chocolate.
Por otro lado, un nuevo estudio, esta vez de la Escuela de Medicina de Harvard, encontró que comer una pequeña porción de chocolate oscuro al día podría reducir la presión arterial en personas con hipertensión. El estudio analizó unos 24 estudios sobre los beneficios del chocolate que involucraron a unas 1,106 personas y encontró que el chocolate oscuro, el tipo que contiene por lo menos de un 50 a un 70% de cacao, redujo la presión arterial de todos los participantes, pero notablemente, la presión arterial de los que padecían de hipertensión. Uno de los coautores del estudio, el doctor Eric Ding, también encontró que el chocolate aumentó la sensibilidad a la insulina, lo que reduce el riesgo de desarrollar diabetes. No sólo eso: el chocolate oscuro parece tener efectos también sobre el colesterol dañino de baja densidad, reduciendo sus niveles, aunque no tuvo efectos en los niveles de los triglicéridos. Los efectos positivos, como en los estudios citados anteriormente, se atribuyen a los flavonoides que son muy abundantes en los granos del cacao. El chocolate con una proporción más alta de cacao (como el chocolate oscuro y sin endulzar), contiene la mayor cantidad de flavonoides, de 46 a 61 mg por cada 100 gramos (aproximadamente 1 onza) de chocolate, en comparación con el chocolate con leche que contiene solamente unos 15 o 16 mg por cada onza, según indica el estudio. El doctor Ding recomienda la moderación en las cantidades y luego, seleccionar chocolate con la menor cantidad de azúcar posible y la mayor proporción de cacao (en un 70%).
No todos los chocolates son iguales. Aprende a distinguirlos
La FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) define a los chocolates en diferentes categorías según su contenido de cacao. Mientras más alto sea éste, mayor será el contenido de flavonoides beneficiosos para el corazón. Para determinar cuál chocolate te reporta más beneficios de salud, lee las etiquetas en las que debe venir incluido el porcentaje de cacao. El que más te conviene es el oscuro, que contiene de un 60 a 70% de cacao y a menudo se le llama amargo, o extra amargo, contienen una pequeña cantidad de azúcar para darles sabor y una saludable cantidad de flavonoides.
Encontrarás otras clasificaciones en las etiquetas según el sabor o incluso la cantidad de azúcar que contienen. Para que puedas escoger con más exactitud, recuerda lo siguiente:
El chocolate sin endulzar tiene un 100% de cacao
El chocolate amargo puede contener de un 35 a un 99% de cacao. Para estar en esta categoría, debe incluir por lo menos un 35% de chocolate puro sin endulzar y menos de un 12% de leche. La categoría más amplia, la de chocolate amargo puede incluir productos descritos en la etiqueta como agridulces, semidulces, oscuro, extra oscuro o extra amargo. Revisa también el porcentaje de cacao.
El chocolate dulce: tiene de un 15 a un 34% de cacao y debe contener por lo menos un 15% de chocolate puro o amargo y menos de un 12% de leche. Algunos productos pueden incluso clasificarse como de chocolate oscuro aunque contengan un porcentaje menor que el agridulce.
El chocolate con leche: contiene por lo menos un 10% de chocolate amargo, un 12% de leche y un 4% de grasa procedente de la leche.
Ten presente estos datos cuando tengas que decidir entre tantas opciones y marcas de chocolate disponibles en el mercado, ya sea para comerlo solo o para utilizarlo en tus recetas. El mensaje de los estudios clínicos es simple: menos es más. Si quieres una regla que te guíe, usa la siguiente: más porcentaje de cacao y menos cantidad. Así podrás controlar las calorías y el peso sin tener que privarte ni del rico sabor del chocolate ni de sus numerosos beneficios, especialmente para tu corazón.

EL GINSENG ES EXCELENTE PARA LA DIABETES


El ginseng americano es beneficioso en la diabetes. El ginseng americano es una variedad popular de ginseng, como el ginseng coreano y siberiano. El uso de ginseng americano, una planta herbácea perenne de la familia de la hiedra, es muy popular como hierba medicinal.
Desde tiempos inmemoriales, este medicamento ha sido utilizado por los nativos americanos por sus propiedades medicinales. El uso de esta hierba para el tratamiento del dolor de cabeza, fiebre, la indigestión y la infertilidad es una práctica común en América del Norte.
El ginseng tiene una gran cantidad de beneficios, el mejor es aumentar los niveles de energía y el sistema inmunológico del cuerpo. También ayuda en el tratamiento del insomnio y reduce los niveles de estrés en el cuerpo. Hay muchos otros beneficios hierba, pero el más importante es en la ayuda a los pacientes diabéticos.
Sí, algunos estudios han demostrado que el ginseng americano es realmente útil para los pacientes con diabetes. Entre los innumerables problemas que enfrentan los diabéticos, las fluctuaciones en el nivel de azúcar en la sangre. Aunque los resultados no son infalibles, estudios realizados por expertos sugieren que el consumo de ginseng ayuda en la regulación de un nivel de azúcar en la sangre alterada.
La investigación muestra un resultado positivo, en participantes que tomaron ginseng antes del almuerzo, y hubo una reducción en el nivel de azúcar en la sangre cuando se comprobó después del almuerzo.
El ginseng todavía no se usa como un medicamento para tratar la diabetes, y por lo tanto debe buscar la opinión de un experto en el uso de la hierba para la diabetes. Esto se debe a la eficacia de la hierba depende de su dosis, que se encuentra generalmente en miligramos.
Y que el ginseng americano ayudar a contrarrestar otros síntomas de la diabetes como: el hambre extremo, el aumento de la frecuencia de la micción, la pérdida de peso inexplicable y la fatiga.
En suma, nada se puede decir con precisión acerca de la eficacia del ginseng en el tratamiento de la diabetes. Los resultados iniciales de los resultados han sido bastante alentadores. Pero como se mencionó anteriormente, el ginseng americano todavía no se usa como medicina convencional para tratar ladiabetesy se recomienda a pacientes diabéticos que se aconseja no tomar ginseng junto con sus medicamentos, antes consultar al médico.

Valeriana (Valeriana officinalis)


Valeriana (Valeriana officinalis)


Usos:
sedante, salud, calmante

La raíz es calmante, sedante, antiespasmódica, anticonvulsiva y soporífera. 

Se emplea en infusión o extracto fluído, contra la hiperexcitabilidad, insomnio, neurosis, asma nerviosa, palpitaciones y espasmos de estómago.

TISANA CONTRA EL INSOMNIO Y LAS JAQUECAS:
A una taza de agua fría añadir 2 cucharaditas de raíz desmenuzada. Dejar macerar medio día. Beber calentado antes de acostarse.

TINTURA ANTIESPASMÓDICA:
A 100 mililitros de alcohol de 70º añadir 25 gramos de raíz desmenuzada.
Dejar macerar durante 10 días. Tomar diez gotas 3 veces al día, si de desea endulzado con miel o azúcar.

BAÑO CALMANTE:
A un litro de agua hirviendo añadir un puñado de raíz desmenuzada. Dejar reposar media hora. Filtrar y verter en el agua del baño.

ACIDO URICO Y ALIMENTACION


El consumo de alimentos ricos en purinas está contraindicado en caso de crisis de gota, un trastorno causado por el depósito de cristales de ácido úrico en las articulaciones. Las purinas son compuestos químicos presentes en mayor o menor cantidad en las células de animales y vegetales. Las leguminosas las contienen en cantidades moderadas, casi en la misma proporción que espárragos y champiñones. Pero aunque las legumbres no son los alimentos más sobresalientes en estos compuestos, es prudente controlar su consumo en caso de hiperuricemia grave.

Las legumbres tienen en sus raíces unos nódulos característicos en los que, de manera simbiótica, viven con la planta unas bacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico. Las bacterias utilizan el nitrógeno del aire como material precursor de aminoácidos, los elementos básicos de construcción de las proteínas vegetales. Esto explica que los cacahuetes, los guisantes y las judías, las leguminosas más consumidas en todo el mundo, proporcionen gran parte de la proteína alimentaria y que los suelos se enriquezcan en nitrógeno con su cultivo. Al mismo tiempo, esta particularidad biológica explica el contenido moderado de purinas de este grupo de alimentos vegetales. Las lentejas, las habas y los guisantes secos, no frescos, destacan sobre el resto por una mayor cantidad.
En caso de hiperuricemia grave o gota, la persona debe seguir una dieta estricta, en la que se prescribe una ingesta inferior a 5 mg de purinas/día. Esto supone limitar en la dieta los alimentos con más concentración en estas sustancias. Entre los vegetales, se restringe el consumo de legumbres, hortalizas y verduras como los espárragos, los champiñones y las setas, las espinacas, las acelgas y la coliflor.
No obstante, la concentración de purinas en las legumbres (10-100 mg/100 g) está muy por debajo de la de otros alimentos, como extractos de carne (3.500 mg), conservas de pescado (350-450 mg), vísceras (300-360 mg) y carnes rojas (150-200 mg). Por tanto, no es preciso eliminar las legumbres de la dieta en caso de hiperuricemia, si bien conviene moderar la frecuencia y la cantidad de consumo. En las hiperuricemias graves, con niveles plasmáticos de ácido úrico superiores a 9 mg/dl, asociadas a crisis de gota, la dieta estricta no es suficiente para paliar el malestar y revertir las molestias. Es imprescindible recurrir a fármacos que inhiben el catabolismo de las purinas. Superada la crisis, se retornará a una alimentación más variada. Hoy en día, debido a la eficacia de los fármacos actuales, la dieta no tiene el papel esencial que desempeñaba en épocas anteriores como tratamiento de la hiperuricemia y de la gota.

Purinas y ácido úrico

El producto final derivado del metabolismo de las purinas de los alimentos en el organismo es el ácido úrico. Un consumo elevado de alimentos ricos en estos compuestos puede desembocar en un exceso de ácido úrico en sangre. En clínica se denomina hiperuricemia a una concentración de ácido úrico en sangre por encima de 7 miligramos por decilitro.
Si el exceso de ácido úrico se mantiene, éste se acumula en los tejidos y puede derivar en artritis crónica
Si la hiperuricemia se mantiene, el ácido úrico forma en el organismo sales (uratos de sodio) que cristalizan y tienden a acumularse en diversos tejidos. Con el tiempo, la persona puede sufrir gota, inflamación articular y un ataque súbito de dolor intenso y localizado en el dedo gordo del pie que, más tarde, asciende por la extremidad. La gota es la manifestación física más grave del exceso de ácido úrico en sangre. Estos depósitos, denominados tofos, pueden dañar las articulaciones y desarrollar una artritis crónica.

DIETA Y ESTILO DE VIDA



- Imagen: ARS -
Las unidades de dietética y nutrición, reumatología y epidemiología clínica de distintas instituciones sanitarias han profundizado en el estudio del estilo de vida y las recomendaciones dietéticas para los pacientes de gota, ya que esta enfermedad se asocia a menudo con el síndrome metabólico y con un mayor riesgo futuro de enfermedad cardiovascular.
La reducción del peso mediante la dieta, la práctica de ejercicio físico y la limitación de la ingesta de carnes rojas y bebidas y alimentos azucarados podría ayudar a reducir los niveles de ácido úrico, el riesgo de gota y la resistencia a la insulina, todos ellos factores de riesgo coronario. Los vegetales en general (salvo los limitados por su mayor concentración en purinas), los frutos secos, las frutas frescas y los cereales y derivados integrales son, por el contrario, alimentos saludables para prevenir estas enfermedades crónicas.

MÁS QUE PURINAS

Las leguminosas son los vegetales con una mayor riqueza en proteína, por lo que se consideran indispensables en el aporte de este nutriente en los países donde escasea el acceso a las proteínas animales. En especial, son ricos en carbohidratos complejos y tienen un contenido sobresaliente de fibra dietética, un nutriente ausente en las fuentes alimenticias de origen animal. Otra ventaja nutricional que les caracteriza es, en general, su bajo contenido en grasa, la ausencia de colesterol y la variedad de vitaminas y minerales que proporciona su consumo al conjunto de la dieta.
Al excelente interés nutricional de las leguminosas, se suma el efecto dietético profiláctico y terapéutico, debido al beneficio derivado de su consumo frecuente, que se atribuye a las propias proteínas vegetales y a sustancias presentes en su composición, como fibra, saponinas, isoflavonas, lectinas y ácido fítico, entre otros componentes funcionales. Estos beneficios sanitarios se reflejan en numerosas investigaciones recientes llevadas a cabo en el área de las enfermedades cardiovasculares, la carcinogénesis y la diabetes.