Excusas del Escribir, b

Pretextos son muchos, postergaciones bien fundadas. Casi irrefutables. Cualquier cosa cont al de no escribir. El único camino que he encontrado para desligarme de esta parálisis de palabras mojadas en tinta café, es someterme a esos pretextos, conseguir alinear mi mano, la hoja, y la sofisticación que he adquirido para disculparme ante aquella parte de mí mismo que muere por crear historias que alguien pueda leer en una clase, una calle, algún carnaval de los miles qeu nos llaman cada año, o por supuesto en el baño, sosteniendo una hermosa copia pirata.
Mis pretextos son prolegómenos (=
Preparación, introducción excesiva o innecesaria de algo) que intentan disuadirme para mantener cualquier notoriedad o acto extraordinario sólo como efímero relato en mi cabeza. Parecería prudente entonces, escribir sobre aquello que justamente no busque ni titulares ni vistocidad.
Cuando pienso  en pretextos, los veo en una abultada y sinuosa línea, con ansias de ser una lista de excusas que colaboran subreptíciamente (=
Que se hace o toma ocultamente y a escondidas) para evitar que tiña papeles o desparrame conceptos sin ímpetu de decir qué hacer con lo dicho.
Termino lo que estoy queriendo comentar. Mi lista expandida de pretextos para no escribir. No escribo porque:
· Espero que sea un ritual a mano, con tinta café, sólo aquella que yo compré y se volvió añeja de tanto impacientemente esperarme.
· Tiene que ser hecho en un tiempo exclusivo para escribir, porque la inspiración parece ser un acto que es en solitario, como un escape. Necesito de mcuhos o de unos cuantos seres decatendes que me obliguen a huir, y refugiarme en palabras prestadas, con ansias de reconocerme en ellas. Tal vez llegar a expiar (=
Borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio) incompletudes e inconstancias en mi memoria.
· Aquellas frases que tengo en mi cabeza no las plasmo en ningún papel, entonces se desvanecen y me quedo frustrado y adolorido por haberlas creado y también por haberlas dejado morir en el silencio, en soledad.
·Espero que sea un acto prolijo y de exhibicionismo. Prolijidad en las formas y en la claridad de las expresiones que contienen los conceptos que deseo transponer (=
Poner a alguien o algo más allá, en lugar diferente del que ocupaba) de mi mente al papel. El exhibicionismo radica en esperar  tácitamente, como quien pinta un cuadro en una plaza pública, el reconocimiento del resto de la humanidad. Alabanzas, premios, títulos, honores y honorarios, que devienen (=Sobrevenir, suceder, acaecer) como un efecto deseado, aunque oculto por falsas pretenciones de humildad y benevolencia (=Simpatía y buena voluntad hacia las personas).
· Sobre la proligidad, hay más todavía que decir. Jodido sobrevivir al equívoco (=
Que puede entenderse o interpretarse en varios sentidos, o dar ocasión a juicios diversos), al cambio de palabras o la despalabra, especialemente a sus formas más bruscas como son los tachones, el peso de la mala ortografía, la falta de vocabulario, y a veces a la carencia de palabras exuberantes (=Muy abundante y copioso) o ideas que se precien autocalificarse de "creativas". Creo que todavía me cuesta sobrevivir a la palabra tachada, o a la letra desprolija o ininteligible (=no inteligible= que se oye clara y distintamente). La escuela me infundió(=Causar en el ánimo un impulso moral o afectivo) más respeto a la caligrafía que al emparentar ideas. Por suerte, disfruto faltar el respeto a las reglas que no me hacen ni mejor ni peor de lo que soy -esto último, me anima cada vez más a concentrar mi caligrafía en ser legible más que prolijo. Todavía trabajo en ello.
· Otro motivo para detener mis ganas de escribir, es el miedo a ser leído. Las consecuencias de ser leído. Qué pasa si no me entienden? Si los genios, con todas sus genialidades fueron no entendidos, qué quedará para los mediocres que se desahogan con plumafuentes como yo? Me cuesta trabajo pensar en las consecuencias que tiene sobre mi cuerpo y mis conceptos, la posibilidad de ser anudado y anclado a corrientes que se alejan del destino que yo quiero forjar para mis palabras, más aún para las acciones implicadas en ellas.

Ahora, un poco de razones para dejar de escribir. El listado, deben serberlo, es corto, tieso. La prolijidad no entra aquí a jugar papel alguno. No escribiría por una de las siguientes razones:
· O estoy muerto, o creo estarlo, actuando como si este fuera el caso.
· No poder salir de mí, o de dondesea que "mí" se encuentre.


Excusas del Escribir, a

Hace tiempo que me amenazo a mí mismo con escribirme. Pretesto tras otro, he logrado disuadirme para mantenerme anónimo ante mí mismo.
La mayor excusa de todas ha sido la tinta café. Sólo con tinta café escribiré a la perfección. Ese color, que es la refracción de la gama completa de los colores, lo más cercano a la nada en el mundo del color, hace juego con la perfección que tiene que salir de una mente tan absurda como la mía. Ahora sé también que los escritos coloniales de color café, en realidad fueron hechos con tinta negra que se oxidó, y el fierro en aquella tinta viva mutó a color tierra.
Otra gran excusa, muy útil cuando llevo más de 4 años intentando encontrar la lapicera fantástica para tanta tinta café, es la ausencia justamente de un depositario de plena confianza para tantas palabras atadas a la ausencia de refracción de color - no pillo pluma fuente de mi agrado. Mi tinta marrón, como la mierda tradicional, no puede depositarse en cualquier receptáculo. Hasta que encontré la plumafuente ideal. Barata, desechable como yo, y de poco brillo o sutileza, como las palabras que con ella pretendo sembrar.
Ahora escribo, casi una página entera a mano (esto lo escribí, sí, con mi pluma y mi tinta marrón). Me he quedado sin excusas para postergar lo inevitable: Estoy escribiendo, quiero seguir haciéndolo -aunque me pesa no estar registrando nada memorable ni atrapante, mucho más lejos de la perfección de la que me creía merecedor.
---
Sin pensarlo, caigo en cuenta que esta lapicera impone cierto ritmo en mi escritura, no deja caer en las mañas de la birome, como detenerme indefinidamente cerca del papel, o palparme mucho tiempo las elucubraciones y dilucidaciones que uno cree tener en alguna parte del cuerpo.
La tinta va bajando, no perdona las lagunas de palabras o ideas. Cae. A un ritmo que se impone a las manos y a los papeles. Si me detengo mucho tiempo, mucho de su tiempo, mancha la hoja. Delata mis discordias internas, fustiga mi estúpida necesidad de sonar (y asomar) brillante, demostrando [manchanga en el papel] inteligencia abrumadora. Ves? Ya me marcó otra vez, [tinta gruesa en el papel] y otra vez.
Quién diría que uno podrá aprender, o al menos sentirlo así, de una lapicera, que por cierto no está sola, tiene al papel de cómplice. Denuncian mi dejadez, mi desprolijidad, no al escribir, sino al cuidar lo que escribo.
La tinta sigue bajano, no va a parar. Sólo yo puedo hacerlo. Ella, sangrará como una cortadura de cocina, casi como herida de guerra, en esta carrera contra el tiempo y los destiempos de quien tiene algo que decir pero que aún no sabe qué, y peor aún, que tiene el obsceno presentimiento de tener algo que decir, y que piensa que alguien lo va a escuchar, o tal vez leer.
Un viernes 13, de Agosto, de un tal 2004, una plumafuente, barata e irrespetuosa de mi necesidad de inspiradoras pausas para hacer lienzos con palabras, me animé a escribir, alguito.




CANTANTE SE TRAGA EL MICROFONO

El vino de misa podría servir para combatir la gripe A

En Suecia, algunas iglesias piensan aumentar el grado alcohólico de esta bebida para que el virus no se propague.


Contra el temor de contraer el virus de la gripe A N1H1, cualquier arma sirve. Y en Suecia, varias iglesias (evangélicas luteranas) decidieron prevenir antes de que el invierno llegue y el virus tan temido se convierta en epidemia. Para ello, han decidido "fortificar" el vino que usan en sus oficios religiosos, como forma de evitar el contagio.

Las autoridades de la iglesia de Karlskoga, en el centro de Suecia, creen que un vino con mayor grado alcohólico servirá para combatir eficazmente la gripe A cuando los sacerdotes tengan que comulgar, según consigna el sitio sueco de noticias The Local.

La medida también se está debatiendo en otras parroquias. En la de Piteå, en el norte del país, el cura local, Stieg Berggren sostuvo que "todos los sacerdotes se reunirán para debatir el tema. Todo hace pensar que vamos a decidir reintroducir los vinos fortificados durante la comunión", afirmó al diario local Piteå-Tidningen. A nivel nacional, la Iglesia de Suecia informó que no tenía pensado realizar recomendaciones al respecto.

Via lanacion.com.ar


Pocoyo vende más dicos que Beyoncé

El personaje de animación que educa a los más pequeños de la casa ha vendido más discos que Beyoncé o los Artic Monkeys.


El disco Fiesta ha pasado en tan sólo una semana del puesto número 40 al número 9 después de catorce días en la lista de ventas de álbumes en España que elabora Promusicae.

Con dos semanas de permanencia, Pocoyo supera a artistas con el mismo tiempo en la lista, como los Artic Monkeys, David Guetta o los emblemáticos Black Crowes. En el 'top ten', el héroe infantil ocupa el puesto número nueve, por encima de Beyonce y su 'I Am... Sasha Fierce', aunque éste lleva ya 42 semanas en lista.

En cuanto al 'top five' de ventas de discos, esta semana permanece inamovible, con 'Aviones' de Pereza en el primer puesto, los Jonas Brothers y su 'Lines, Vines and Trying Times' en segunda posición y Bebe con 'Y.' en el tercer lugar. El recopilatorio 'King of Pop' de Michael Jackson sigue en cuarta posición.

La única variación es en la quinta posición, donde Carlos Baute vuelve a colar su 'De mi puño y letra', artista que también introduce su recopilatorio en directo 'Directo en tus manos' en la sexta posición. Le sigue la banda sonora de 'Hannah Montana' 'Series 3' y Coldplay con su 'Viva la Vida'.

En la lista de canciones Pitbull se mantiene en el primer puesto con 'I Know you want me', seguido de David Bisbal y su nueva canción 'Esclavo de tus besos' y Shakira con 'Loba'. 'Summercat' de Billie the vision & the dancers y The Black Eyed Peas con 'I gotta feeling' cierran el 'top five' de canciones.

Fuente cope.es